Cáncer y esperanza de vida, ¿el límite en nuestras manos?

Comencemos este análisis por un hecho puntual, según un excelente ensayo, “La muerte y sus ventajas”(1), los organismos de una especie que han pasado la edad reproductiva tienen los días contados. Hay varias razones para que este sea el desenlace natural. Por ejemplo, como la cantidad de alimento normalmente es limitada para una especie, sería arriesgado que los organismos más longevos consuman los recursos de los más jóvenes, que son los encargados de generar progenie. Ahora bien, ¿ocurre lo mismo con los humanos? La realidad es que no, de hecho, las mujeres humanas son las únicas que viven bastante más tiempo una vez que han pasado la menopausia. Ni siquiera las monas, tan emparentadas con nuestra especie, comparten esta característica, de modo que es un atributo absolutamente humano(2). ¿Hay teorías al respecto? Sí. Al menos se han planteado dos. La que prefiero, personalmente, es la “teoría de la abuela”(2). En esta teoría se postula que la ayuda de las abuelas en el criado de sus nietos habría sido vital para que las madres pudieran tener más hijos. De este modo, aproximadamente 30000 años atrás, el número de abuelos habría comenzado a incrementarse de manera notable, y muy poco tiempo después se habría producido un aumento significativo de las expresiones artísticas, la obtención de comida y la creación de herramientas cada vez más sofisticadas(3). De lo que se deduce que, en el caso exclusivo de los seres humanos, las personas mayores, pese a que han pasado su edad reproductiva, aportarían múltiples ventajas, como estabilidad a una familia, sabiduría, cultura y arte a la sociedad, entre muchas otras cosas.

Primera conclusión: la muerte de los organismos que han pasado la edad reproductiva tiene ventajas para una especie, pero los seres humanos son una excepción, ya que han logrado un tiempo extra.

Ahora bien, ¿cómo regula cada especie el tiempo de vida de sus integrantes? Respuesta, a través de un programa de envejecimiento. Aunque hay muchos mecanismos que regulan el paso a la vejez, en este artículo nos centraremos fundamentalmente en uno: la reparación del ADN(4,5). Este es un mecanismo clave que contribuye a la estabilidad del genoma. Se sabe hoy en día que, en paralelo al envejecimiento, hay una merma en la función de los sistemas de reparación del ADN. ¿Esto es realmente crucial? Sí. Para resaltar la importancia, tomemos el ejemplo del cáncer. Como veremos en otros artículos, esta enfermedad depende precisamente de la acumulación de mutaciones en el ADN, en genes importantes en la regulación del ciclo de vida de las células. Estas mutaciones, cuando no son reparadas, pueden llevar a que las células proliferen sin control, lo cual representa la antesala del cáncer(6,7), una de las enfermedades asociadas a la vejez más influyentes en la esperanza de vida.

Segunda conclusión: El proceso de envejecimiento de una especie depende de varios mecanismos, incluyendo, por ejemplo, la reparación del ADN.

¿Podríamos estar presenciando un nuevo cambio en la esperanza de vida? Intentemos Analizarlo. Durante la evolución de nuestros antepasados fue la naturaleza la que optimizó nuestro proceso de envejecimiento. Sin embargo, ¿qué podría estar ocurriendo en pleno siglo XXI? ¿Qué presión selectiva nos impone ahora mismo la naturaleza? Ya no tenemos depredadores animales. Riesgos siempre existirán, tales como el cambio climático global, la superpoblación o las epidemias, ¿pero existe hoy en día una presión selectiva para que mantengamos inalterado nuestro programa de envejecimiento? Es posible que no. Y como si esto fuera poco, la ciencia ha comenzado a descubrir sustancias que serían capaces de retrasar la aparición de los signos de la vejez, y con ello, la generación de enfermedades asociadas a la misma, tales como el cáncer(8,9).

Resumiendo, alrededor de 30000 años atrás hubo un cambio en el control de la longevidad de nuestra especie. Hay que ser prudentes al respecto, pero todo parece indicar que estamos obteniendo un tiempo extra similar al de antaño: por un lado, porque los avances médicos influyen sobre muchas enfermedades, por ejemplo, ya permiten curar a uno de cada dos personas con cáncer (en promedio de todos los tipos de cáncer)(10); y por el otro, porque habría cambiado la presión selectiva. La naturaleza en muchos lugares del planeta ya prácticamente no nos impone condiciones, por ende, es posible que sean nuestras sociedades las que tengan enorme influencia sobre la esperanza de vida; y con esto me refiero, por ejemplo, al estrés, las desigualdades sociales y las guerras. De no ocurrir cambios inesperados, los seres humanos quizá tengamos en nuestras manos una capacidad única, no solo para curarnos de enfermedades, sino también para retrasar la llegada de la vejez. El conocimiento aumenta cada vez más. La responsabilidad también.

Bibliografía

1 Blanck-Cereijido, F., Cereijido, M. (1997). La muerte y sus ventajas. Fondo de cultura económica, México

2 Caspari R. (2011). The evolution of grandparents, Sci am, 305(2):44-9.

Feng, Z.; Hu, W.; Rajagopal, G.; Levine, A.J. (2008). “The tumor suppressor p53: Cancer and aging”. Cell Cycle 7:7, 842-847.

3 Hawkes, K.; O’Connell, J.F. Blurton Jones, N.G.K., Alvarez, H and Charnov, E.L. (1998). Grandmothering, menopause, and the evolution of human life histories. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. Vol. 95, pp. 1336–1339.

4. Ribezzo, F., Shiloh, Y., Schumacher, B. (2016). Systemic DNA damage responses in aging and diseases. Semin Cancer Biol. doi: 10.1016/j.semcancer.2015.12.005.

5. Diderich K1, Alanazi M, Hoeijmakers JH. (2011). Premature aging and cancer in nucleotide excision repair-disorders. DNA Repair (Amst). Vol 15;10(7):772-80.

6 Alberts, B. et al. (1996). “Cáncer”, en: Biología Molecular de la Célula. Ediciones Omega, S. A. Barcelona.

7 Bonfils, R. D. Sharovsky, O. G. (2003). Oncología molecular y celular. Dunken, Buenos Aires.

8 Anisimov, V.N., Zabezhinski, M.A., Popovich, I.G., Piskunova, T.S., Semenchenko, A.V., Tyndyk, M.L., Yurova, M.N., Rosenfeld, S.V., Blagosklonny, M.V. (2011) Rapamycin increases lifespan and inhibits spontaneous tumorigenesis in inbred female mice. Cell Cycle. Vol 15;10(24):4230-6.

9 Demidenko, Z. N. (2011), Rapamycin for life: a step to immortality. Cell cycle, 15;10(24):4206.

10 Siegel, R.; Ma, J.; Zou, Z.; Jemal, A. (2014). Cancer Statistics, 2014, CA CANCER J CLIN; 64:9–29

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