Cáncer: fin del tabú

La gran escritora norteamericana Susan Sontag, en su libro “La enfermedad y sus metáforas”, afirmaba lo siguiente:

Nadie piensa del cáncer lo que se pensaba de la tuberculosis —que era una muerte decorativa, a menudo lírica—. El cáncer sigue siendo un tema raro y escandaloso en la poesía, y es inimaginable estetizar esta enfermedad”.

En dicho ensayo1 se compara asiduamente la tuberculosis con el cáncer, con la postura de que la tuberculosis tuvo un carácter romántico durante mucho tiempo, plasmado en muchas obras literarias, tales como la famosa novela de Alejandro Dumas hijo, La Dama de las camelias. En cambio, el cáncer siempre habría estado relegado a un papel oscuro, un tabú, imposible de ser abordado desde un punto de vista romántico, y apenas considerado en novelas de otra índole, con contadas excepciones2.

No obstante, el avance de la ciencia durante las últimas décadas ha tenido una influencia tan notable, que el aura de misterio que rodeaba al cáncer prácticamente ha desaparecido. Los números son elocuentes: el porcentaje de pacientes que se sobreponen al cáncer ha crecido desde un porcentaje mínimo a mediados del siglo pasado, hasta un valor cercano al cincuenta por ciento en la actualidad, (en promedio de todos los tipos de cáncer)3. Y las investigaciones son incluso más promisorias, a tal punto, que más de un científico afirma que el cáncer podría convertirse en una enfermedad crónica, en aquellos casos en que no sea curable a través de la cirugía4.

A la par de los avances científicos, cada vez hay un mayor número de novelas que incluyen a la enfermedad dentro de sus tramas5,6,7,8. Sin embargo, la prueba más contundente sobre el cambio de percepción de la sociedad, tal vez sea la aparición de narrativa romántica donde el cáncer es, justamente, el tema principal9. Acaso sea esta irrupción la que termine de convertir en obsoleta, para el siglo XXI, la cita inicial de Susan Sontag.

Ahora el cáncer ya no es un tema raro ni escandaloso. Hasta la literatura romántica está haciéndole un lugar. El tabú tiene, por lo tanto, un destino inexorable. Que así sea.

Bibliografía

1 Sontag, S. (1996). La enfermedad y sus metáforas, el sida y sus metáforas. Taurus, Buenos Aires.

2 Rodríguez Tejerina, J. M. (1995) Cáncer y literatura. Disponible en: http://ibdigital.uib.es/greenstone/collect/medicinaBalear/archives/Medicina/_Balear_/1995v10n/2p103.dir/Medicina_Balear_1995v10n2p103.pdf

3 Siegel, R.; Ma, J.; Zou, Z.; Jemal, A. (2014). Cancer Statistics, 2014, CA CANCER J CLIN; 64:9–29.

4 Alonso, D. F. (2006). El Desafío del Cangrejo. Siglo XXI Editores, Buenos Aires.

5 Gleitzman, M. (2011) Dos semanas con la reina. Kailas Editorial, España..

6 Espinoza A. (2011). El mundo amarillo, Grijalbo, España.

7 Yglesias, R. (2011). Un matrimonio feliz. Libros del asteroide, España.

8 Nicholls, S. (2012) Esto no es justo. Books4pocket, España.

9 Green, J. (2012). Bajo la misma estrella. Editorial Nube de tinta, España.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s